Apuestas: el comienzo
El mundo de las apuestas en realidad no es para nada fácil. Y aunque puede que muchos tengan la idea en la cabeza que pueden hacer de esto una especie de trabajo, es altamente improbable que esto sea cierto debido a la cantidad de cuota de azar con la que nos estamos manejando en este ámbito.
En el comienzo, deberíamos sentirnos satisfechos si no perdemos dinero, solo eso debería ser un motivo para saber que estamos haciendo las cosas bien, ya que lo habitual es la pérdida. Se estima que entre el dos y el cinco por ciento de los apostadores obtienen ganancias a largo plazo, lo que significa que aproximadamente el 95 por ciento restante tiende a perder dinero en las apuestas.
Es por eso que los resultados de nuestras apuestas deben medirse a largo plazo. No podemos establecer un promedio de nuestra suerte mirando nuestra cuenta a la semana de comenzar, pues esto no significará nada. Solo podemos estimar nuestro camino en el mundo de las apuestas y marcarnos una especie de promedio recién, por lo menos, al mes de haber comenzado. Si por ejemplo comenzamos con 10 euros en nuestra cuenta, y en un mes tenemos 40, esto no quiere decir que nos haya ido necesariamente mal, sino que la ganancia progresiva puede ser positiva, y que nuestra tendencia a aumentar nuestra cuenta a largo plazo puede ser favorable.